Despertar

Libro de lectura para Cuarto grado (niños de 10 años). Autor: . Publicado por Editorial Kapelusz en el año , durante la segunda presidencia de Perón - Páginas 84 y 85.

Despertar, Luis Bruno

INDEPENDENCIA POLÍTICA

1816

En la sala rectangular hay una emoción indescriptible.
Desde el sitial, Laprida comprende, y lo comprenden todos, que la Patria está naciendo.
1810 había encendido la chispa. Pero los seis años habían sido dolorosamente tristes. Los muertos en Suipacha, Huaqui, Salta, Tucumán, Vilcapugio y Ayohuma exigían que fuésemos libres. Los forjadores, San Martín en primer término, reclamaban la declaración de la independencia para poder partir en su magnífica expedición libertadora.
La hora había llegado:
—¿QUEREIS QUE LAS PROVINCIAS DE LA UNIÓN SEAN UNA NACIÓN LIBRE E INDEPENDIENTE DE LOS REYES DE ESPAÑA Y SU METRÓPOLI?
La emoción se hizo voz. Un estruendo que debió llegar hasta el último rincón de la Patria, se condensó en un “¡Sí!” gigantesco.
Por la reja colonial entraba el aire tibio, embalsamado de azahares.
Mientras tanto, por los caminos de la Patria corría velozmente la noticia increíble:
—¡Somos libres!

INDEPENDENCIA ECONÓMICA

1947

La urbe norteña se agita. Aquella pacífica vida provinciana de hace 131 años ha sido suplantada por un incesante ir y venir. La ladera del Aconquija abraza al valle con sus caminos de hormigón, y la riqueza prodigiosa del suelo se hace dulzura en el zumo de la caña y de la fruta.
El mismo aire tibio y con olor a azahares entra en la sala rectangular. Pero el tiempo ha pasado, y son otros hombres los que están allí.
Vienen, después de tantos años, a cerrar otro capítulo en el libro de la Historia. Vienen a consumar un acto de trascendencia para la vida de un pueblo.
Está el presidente de los argentinos, general Juan Perón, sus ministros, fuerzas del trabajo, representantes de todos los sectores de la vida nacional. Se hace el silencio cuando la voz pregunta:
-¿QUEREIS QUE LAS PROVINCIAS Y TERRITORIOS DE LA REPÚBLICA TENGAN UNA ECONOMÍA RECUPERADA Y LIBRE DEL CAPITALISMO FORÁNEO?
Y otro “¡Sí!” estruendoso llena los ámbitos de la sala, como si el eco de aquella voz de entonces devolviera, por gracia de Dios, la frase santa:
—¡Somos libres!